La vida en sí es una enseñanza, y aunque no nos demos cuenta, estamos constantemente enseñando con nuestras actitudes, comportamientos, y bueno claro está, también entregando “conocimiento”.
En el ámbito educacional se cree que lo principal que un profesor debe hacer es prodigar conocimiento. Para eso les pagan se podría decir; aunque creo que vas más allá, que sólo simplemente prodigar teorías fácticas. Según el currículo oficial entregado por el MINEDUC[1] un profesor debe entregar conocimientos, habilidades y actitudes, con lo cual estoy de acuerdo, ya que creo firmemente que educamos para guiar a nuestros alumnos positivamente, entregándole herramientas con las que podrá desenvolverse de manera conveniente en el futuro, ya sea con cualquiera de estos tres elementos, iremos formando futuras personas, profesionales, que deberán batirse en la sociedad como mejor puedan.
Esta es la labor del docente capacitar a sus estudiantes de la mejor manera posible.
Hoy en día los profesores o futuros profesores convivimos con muchos adolescentes que viven y proyectan cada uno, una realidad distinta. En la época actual (lo que no sucedía antes) nos encontramos en el aula con muchas de las que se conocen como “tribus urbanas”, pokemones, pelo lais, otakus, etc. Cada uno de los cuales ven la enseñanza como algo distinto, ¿para qué le enseñamos a cada uno de ellos?, ¿para qué les sirve el conocimiento?. Por lo demás, teniendo en cuenta que cada establecimiento educacional es distinto; debido a la brecha que existe entre colegios particulares y municipales, sin mencionar los técnicos, la realidad vivida y la heterogeneidad de los presentes será muy distinta. Entonces, ¿para qué enseñamos? ¿con qué objetivo impartimos educación?. Quizás a un colegio determinado le interesara la prodigación de conocimientos teóricos por sobre todas las cosas; a otro, tal vez uno católico, enfatizará además en los valores y moral, que el profesor debería en ese caso entregar al alumno.
Pero, ¿para que quiero enseñar yo?, creo firmemente como lo señalé antes, que la enseñanza no solo consta de conocimientos, sino que también esta compuesta por valores, principios, moral, integridad, etc. Es decir una educación que personalmente considero completa. Quisiera enseñar para que mis alumnos encuentren las herramientas necesarias con las cuales desenvolverse en el futuro, como afrontar el mañana y salir exitosos.

